Facebook Twitter Google +1     Admin

La gárgola

Safe Creative #100626667954620100628112145-gargola.jpg

          Hacía ya tiempo que las gárgolas se habían quedado secas, con la boca abierta sobre la última arcada. En cada paritorio, los recién nacidos con cara de anciano gritaban su desesperación al abrirse camino entre las piernas flácidas y frías de sus madres. Atrincherados en sus salas refrigeradas con aire embotellado, la gente repetía en silencio, con la solemnidad de cuantos sacrificios bárbaros e inútiles hubo en el mundo desde sus inicios, los gestos ancestrales que les habían hecho hombres y que temían no recordar algún día: amasar algo de harina con unas gotas de agua, darle forma y reunirse todos alrededor del fuego, sentados sobre sus atrofiados miembros inferiores, para contemplar como la llama pintaba colores sobre la hogaza; luego, aún esperanzados, les quedaba por masticar, masticar para no olvidar.

          Pero aquel día no hubo pan, ni reunión junto al fuego. Salieron todos a la calle bajo aquel sol de plomo destructor… había nacido otro niño y, de entre las piernas flácidas y frías de su madre, su grito, al igual que el de las gárgolas, se había quedado mudo.

26/06/2010 20:28 dominiquevernay Enlace permanente. sin tema

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: Miguel

Bonito paralelismo entre las gárgolas y las nuevas generaciones. Ya nadie se queja de las injusticias del mundo. Como las gárgolas. tus relatos siempre me hacen reflexionar.

Fecha: 26/06/2010 23:02.


gravatar.comAutor: Coque

las gárgolas presencian de primera mano lo que ocurre a su alrededor. al vez sea una reflesión que las expresiones inmutables permanenten desde principio de los tiempos.
Coque

Fecha: 27/06/2010 13:14.


gravatar.comAutor: Dominique

gracias por leerme!

Fecha: 27/06/2010 15:45.


Añadir un comentario



No será mostrado.

(opcional)





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris