Facebook Twitter Google +1     Admin

Goteo

20140509184337-20140509-172725-resized.jpg

Antes de cada viaje limpio a fondo el depósito del agua de la cafetera, por eso de la cal que lo tupe todo, y paso la orquídea de la repisa del salón a la bañera. La cafetera no suele quejarse, pero sí la orquídea. No termina de entender por qué el hecho de que me vaya fuera dos o tres días implica tal mudanza. Yo le explico que es por su bien, por la luz, y para poder dejarla enchufada a un sofisticado sistema de riego... «por si no volviese», le digo en voz muy baja y cruzando los dedos; se trata de una cuerdecita de algodón que une la tierra del tiesto a un tazón lleno de agua. Entonces me dice que soy una exagerada, una maniática, y lo hace con esa arrogancia típica de orquídea. Me empieza a caer gorda.

09/05/2014 18:43 dominiquevernay #. sin tema

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris