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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2014.

El aparador del abuelo

El último mueble que quedaba viaja hacia España. Un hermoso aparador de madera de cerezo silvestre y que, como el de Rimbaud, se había ido llenando de "antiguas antiguallas". Tampoco queda una sola alfombra en este suelo de madera que mi madre nunca dejó de nutrir con la mejor cera de abeja, y de abrillantar con jerséis gastados, ¡tanto!, que su lana no hubiese podido ser destejida, puesta en madejas, lavada, desrizada, reovillada y retejida; sin embargo no había final más glorioso para un jersey que pasar a ser trapo para suelos encerados.

Antes de cerrar para siempre la puerta de una vida que ya no es, me percato de unos rayones y de unas manchas en el querido suelo. Son la prueba del gran número de saqueadores de pisos que han pasado por aquí: agentes inmobiliarios, anticuarios con olfato de buitre...

–¡Vamos vamos, frotad, frotad!– nos6 decía mi madre cuando, al volver del colegio, mis dos hermanas y yo gustábamos de patinar en la madera recién encerada. Nos calzábamos entonces los trapos de lana para efectuar extraños bailes, una mezcla de vals, twist, rock y jerk. Hoy mis hermanas no están aquí para bailar conmigo, y recuerdo ahora la enceradora Electrolux que mi madre había comprado cuando ya no le fue posible contar con los alocados bailes de nuestra infancia. Olvidada en un rincón de la despensa, la bella enceradora parece estar esperando a su pareja de baile, como esperaban las solteronas de antaño, tiesas en sus vestidos almidonados en la noche de "la Sainte Catherine"*. Entonces, como si fuera su amable pareja, la levanto delicadamente por sus dos asas, la llevo hasta el salón, desplego su cable como si fuera la alfombra roja para grandes fiestas, y doy a la palanca de arranque.
Empezamos a bailar. En el piso vacío huele de nuevo a trementina, a resina de pino, pero los compases de mi pareja de baile, la bella enceradora, son también los de mi pena. No quiero llorar... en vano. Y sin embargo lo sé: en los suelos encerados de mi madre una gota de agua... c’est mortel.

 

*El 25 de noviembre es una fecha muy especial en Francia, se festeja el día de Santa Catalina. Es una tradición que data del siglo XII: las hijas solteras, mayores de 25 años, idean sombreros de lo más extravagantes para desfilar por la ciudad. Luego, por la noche,  van a los bailes, siempre vistiendo los sombreros para que los hombres puedan ver que estan "disponibles" y que buscan marido. (tradición que se va perdiendo... ¡menos mal! )

02/07/2014 11:55 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La vida a sensenta centímetros del suelo

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Nada es igual cuando te veo desde mi cama. Tu sonrisa me llega un tanto torcida y tu abrazo sofocado. En tu camiseta, esa mancha "que apenas si se notaba" se mofa de unos pelitos de debajo de tu barbilla, que se libraron "por los pelos" de las cuchillas de tu último afeitado. La casa también tiene otra cara. Ya no alcanzo a ver el cuadro que compramos a un artista hoy cotizado, ni el jarrón de cristal de Baccarat -regalo exquisito de boda que se quiso ídem-, ni el reloj de pared de no recuerdo qué siglo. Sin embargo, mis ojos tienen "a mano" todas las baratijas que conservo en estanterías inferiores: una brujita de yeso de un viaje escolar, una piedra en forma de corazón de un paseo por una playa, un velero de plastilina de un día de la madre... Bolitas de borra van deslizándose por el suelo y llegan hasta cada rincón de mi dormitorio, como lo hacen los flecos de conversaciones desde otras partes de la casa. Tumbada a solo sesenta centímetros del suelo vivo de refilón. De repente, desde las estanterías inferiores de mi vida llenas de insignificancias, oigo el latir de un corazón fuerte, el flamear de unas velas al viento, y la alegre llamada de una brujita.-¿Te apuntas? -me dice, y me hace algo de sitio en su escoba.

06/07/2014 10:36 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Normas europeas

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Sigue siendo otoño en pleno mes de julio. Yo sigo en casa con el pie escayolado y, por lo que me dijo ayer la Juani, poco me pierdo; el mojabobos se ha encargado de barrer a los veraneantes de la playa, y bajo sus chubasqueros de anteriores peregrinajes compostelanos arrastran su aburrimiento y su malhumor por todas las calles del pueblo.  El único sitio en el que se palpa un ambiente veraniego es en el super de la calle Mayor. Desde que sus cajeras tienen que vestirse con top y braguita -como las jugadoras de balonmano playa- se han triplicado las ventas, y en las colas (de machos en su gran mayoría)  no se notan crispaciones, al menos no las habituales.
-Son normas europeas -me ha dicho la Juani-, seguro que de la Merkel.

 Y echamos una risas pensando en la Angela en top y braguita, y en los demás políticos y grandes de este mundo sin sus corbatas y faldones...  ¡Top y braguitas para todos y a ver cómo se las apañan para guardar sus ases!

(Al marido de la Juani ya no hay que insistirle para que vaya al super, ni siquiera para un paquete de salva-slip... ¡con la verguenza que le daba! En cuanto a su hija, anda siempre acatarrada.)

09/07/2014 12:29 dominiquevernay #. sin tema Hay 2 comentarios.

Derrumbar muros

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Hubo un tiempo en el que los arboles de su finca nunca le parecían lo bastante frondosos, ni sus perros guardianes lo bastante fieros. Pero ahora maldice esta quietud que, como un grillete, va arrastrando por las habitaciones de su fortaleza. Mandar podar los arboles y atar a los perros no ha sido suficiente, hoy pedirá que los talen y los sacrifiquen.

12/07/2014 13:07 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Paseo por el parque

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Me prohibe jugar con él.

-¿No ves que es muy raro? -me dice, mientras me pone un collar de perro galáctico, y empiezo a parpadear como el árbol de la plaza Mayor en Navidades.

-¿No ves que es un perro verde? -insiste, mientras tiro de la correa para olfatear al raro.

Su dueña, Matilde la del bajo, saluda a la mía. Es una vieja muy vieja. Se parece a Rufus, el Shar Pei de los del tercero, cuando llegó. ¡Este sí que era raro! Ahora es más normal, se ha vuelto estirado como su ama que no le deja jugar con nadie. Me dejo acariciar por Matilde.

-Qué guapo vas con todas estas luces -me dice amablemente, sacando lo más que puede la cabeza de entre el espinazo. Le contesto meneando el rabo. Mi ama, nada.

Ya es casi de noche y mis destellos de perro galáctico cortacircuitan las primeras sombras del parque. Claro que sé que el nuevo perro de Matilde es raro, que es verde, que no huele ni a macho ni a hembra, que tiene ruedas en vez de patas, y un tubo ancho a modo de cuello, cabeza y correa. Sé también que van diciendo por ahí que Matilde se ha vuelto loca, que desde que murió Dama, la bella Dálmata, no pasea a ningun perro, que pasea una aspiradora.

Empieza a chispear, mi ama me retira el collar navideño para ponerme un chubasquero a cuadros escoceses.

-Deja que te lo abroche bien, no sea que te vayas a acatarrar- bufa mientras me debato-, y volvamos ya, que no nos podemos perder el último episodio de... ¡vaya por Dios!.. ¿cómo se llama esta serie?... ¿no lo recuerdas?... esa que te gusta tanto en la que sale esa perrita tan simpática que...

  Ya no queda nadie en el parque.

13/07/2014 14:46 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Sueños de buhardilla

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-¡Hola, peque!

-¡Hola!

-¿Qué me cuentas?

-No sé...

-Mamá me dijo que habías pasado dos días en casa de... de tu amiguito Pablo.

-No se llama Pablo, se llama Pedro... siempre te lo digo y siempre te equivocas.

-Sí, vaya memoria la mía... ¿Y qué tal lo pasaste?

-Muy bien, vive en el campo y tiene un perro muy bueno.

-Y para dormir, ¿qué tal?

-Muy bien... solo que me escurría un poco.

-¿Y eso?

-Pues... porque la cama estaba inclinada.

-Qué raro, ¿no?

-No, es normal, Pedro vive en un campo con montañas.

15/07/2014 13:33 dominiquevernay #. sin tema Hay 2 comentarios.

Escamas

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Llueve. La lluvia desconcierta a los veraneantes obligados a cambiar el bañador por el chubasquero. El acuario se presenta como la mejor alternativa a la playa: agua, peces... Somos muchos en haber pensado lo mismo, demasiados, y no me queda más remedio que ajustar mis pasos a los de una mujer joven y su hija, una niña de unos cuatro años.

Al principio del recorrido las tonalidades se asemejan a las del exterior del que precisamente huimos, y la morena al acecho en su cueva, en aguas robadas al Cantábrico, no tiene cara de buenos amigos.

-Mamá, ¿cómo se llama este pez?, parece enfadado.

La madre no contesta y empuja a la pequeña para que siga. Desde que hemos iniciado la visita está hablando por teléfono: "no, yo sola, ya sabes como son ellos", "no estaba de humor, pero por ella...", "bueno, sé lo que me digo...". Lo dice todo con muchas agallas. La morena tampoco parece estar de humor, y da la impresión de saber, ella también, lo que se dice a sí misma.

Me da entonces por pensar en estas expresiones.

-¿Hiciste lo que te pedi?

-No, no estaba de humor.

-¿Cómo es posible que pienses esto?

-¡Déjame en paz, sé muy bien lo que me digo!

Es evidente que disculparse, justificarse, explicarse es una gran perdida de tiempo, cuando se puede echar mano de comodines lingüísticos de este tipo que, además, imponen, sobre todo si se les acompaña de un gesto de fruncido de labios y de meneo de cabeza.

Continuamos la visita en fila india y, entre llamadas y wasaps, la madre "a mí no me lo hará dos veces" asegura que las nutrias son unas asesinas que se comen los patos de los parques, que las medusas no tendrían ni que existir, que "aquí huele mal, pasa rápido" y que "no te acerques tanto, el cristal está sucio".

Me salgo de la fila y vuelvo al inicio del recorrido; cuesta ir a contracorriente. Me río con las gamberradas de las nutrias, me deleito con el baile de las medusas y buceo entre la tortuga y el pez martillo.

A la salida vuelvo a ver a la pequeña y a su madre; salen de la cafetería y entran en la tienda de recuerdos. Delante de un montón de peluches la madre "yo por mi hija haría lo que fuese" se pasma:

-¡Ayyy mira, cielo, qué suaves son! ¿Quieres un Nemito?

21/07/2014 15:23 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Sexting

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Con su nuevo teléfono de esos de llevar a todas partes, Doña Gertrudis se las da de lista. Pero yo sé muy bien lo que me digo y no le hago el menor caso. Esta mañana sin ir más lejos, estábamos en la carnicería -sentadas en el banquito que tan bien nos viene en las horas de más gente-, cuando un ruido de ventosidad de tripa suelta salió de las interioridades del bolso de mi vecina. 

-Es un "guasape" -me explicó como si yo le hubiera pedido que lo hiciera. Ni le contesté a aquello, pero mis ojos fueron a parar, sin querer, hacia la pantallita de su teléfono. Al darse cuenta de ello, Doña Gertrudis se lo arrimó a la pechera como cuando jugamos al tute y esconde sus triunfos.

-Es un guasape de mi Rogelio -me volvió a explicar.Yo seguí con mi cara de no estar de humor, pero algo me debió de notar ya que, en lo que no había sido más que un abrir y cerrar de ojos, me había parecido ver a su Rogelio como Dios le trajo al mundo, o sea, en bolas, para entendernos. 

- Es para mantener la chispa -precisó.

Luego se levantó porque le tocaba.

-Medio de rabo de toro -pidió dándose aires.

23/07/2014 11:38 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La mujer que no podía dormir

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El grifo de la cocina goteaba. Y daba igual que los azulejos de la cocina fuesen blancos o amarillos, o que la mujer llevase camisón y no pijama. Solo dos cosas importaban en esta historia: que el grifo gotease, y que la mujer no estuviese sorda.

25/07/2014 07:06 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Modas Amor

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Manuela era la empleada con más antigüedad de la tienda, la encargada de levantar y bajar la pesada cortina de hierro tras la que los maniquíes observaban su ir y venir de casa al trabajo, del trabajo a casa. Nadie se fijó en ella cuando le dio por hablar con ellos, ni cuando empezaron a faltar piezas de uno de los recién adquiridos: el maniquí MV234, de fibra de vidrio, de fácil montaje, con tono de piel moreno, bonita pose, base de cristal y doble agarre.

(Escrito para los Viernes Creativos de Fernando Vicente y según foto de Nir Arieli)

26/07/2014 09:15 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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