Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2015.

A la manera de Gerhard Ritcher

20150803100053-11813451-1016258608406664-1612498051942539316-n.jpg

Llevo varias horas sentada al ordenador, estoy cansada. 
—Voy a pasear, ¿me acompañas? —le propongo a F.
Le miro mientras da los últimos toques a una marina. Pespuntea de blanco el borde de una ola; el pincel firme en su mano capaz de hacer y deshacer tempestades. Le envidio. De repente, barre de una sola pasada de espátula el cuadro aún fresco y se aleja del caballete para mirar el resultado de lo que, para mí, ha sido un arrebato de insensatez. Inmóvil, con la espátula en la mano ligeramente alzada y los ojos entreabiertos, observa el lienzo; parece un espadachín calculando el sitio exacto para una última estocada.
—¿Por qué lo has hecho?
—¿El qué? 
—Pues, emborronarlo todo después de tantas horas de trabajo. Está todo borroso, desenfocado. 
Apenas si me escucha. Se acerca de nuevo al caballete, deja la espátula y aplica nuevas pinceladas precisas sobre lo que se dispone a «recomponer», me explica, «y a descomponer de nuevo», y esto hasta dar con una idea, un sentimiento.
Suspiro. Pasearé sola.
Ya fuera, y sin proponérmelo, he llegado hasta la Peñona. Observo el mar. Al cabo de unos minutos el viento que sopla racheado me obliga a entrecerrar los ojos y a agarrarme a la barandilla del mirador. El viento, como la espátula en la mano de F. Descomponer, recomponer, sentir.

(Óleo sobre lienzo de F.C)

03/08/2015 10:00 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Canfranc en Asturias

Vuelvo de Canfranc siguiendo la prosa de Rosario Raro, que ha conseguido en todo momento un equilibrio perfecto entre ficción y realidad. La novela «engancha», es cierto, pero sobre todo conmueve, porque puestos con mucha maestría a lo largo de todo el libro, están esos datos reales de una época que Rosario nos quiere contar de otra manera, poniendo nombres y caras a hombres y mujeres que no podían quedar en el olvido. Al cerrar el libro me prometo viajar a Canfranc, y como dice Jana en un momento de la novela, «solo una palabra más y por eso elijo la mejor: gracias, Rosario».

27/08/2015 11:40 dominiquevernay #. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris